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Alumnos y huelga

El Tribunal Supremo avala que alumnos de 3º y 4º de la ESO puedan hacer huelga sin permiso de sus padres. No es que los jueces se hayan inventado nada. El PP valenciano legisló en contra de la LOE y el alto tribunal los pone en su sitio. Los alumnos de 14 años -uno empieza 3º con esa edad - pueden decidir de manera colectiva y sin permiso de nadie no asistir a clase, sin más cortapisa de la de haber sido su decisión resultado del derecho de reunión y la de haber comunicado con anterioridad su decisión a la dirección del centro.

Algunos piensan que esto es el acabose, el colmo, lo que nos faltaba por oir y cosas parecidas (aunque estaba en la ley desde hace 8 años). Una nueva oportunidad para despotricar de cómo son los chavales o de lo huevones que son los padres que dejar hacer huelga a sus hijos (la sentencia admite el recurso de una asociación de padres, precisamente).

Yo creo que es una oportunidad. Otra. La Ley no dice que los tutores no puedan estar con los alumnos cuando estos toman sus decisiones. O en la hora anterior. Así que podemos aprovechar una convocatoria de huelga para hablar con los alumnos del tema, social o político, que les lleva a querer protestar (la dichosa Ley Wert, la independencia de Catalunya o que es enero y llevamos dos semanas sin calefacción en el centro), para ayudarles a formar su conciencia (sin eso no hay decisión que valga) y para hablar del valor de objetar, en conciencia. Para hablar de la Justicia y del Derecho, de obligaciones y de derechos subjetivos. Para explicarles lo que significa el derecho de huelga y la sangre, el sudor y las lágrimas que costó conseguirlo. Para educar, en fin.

También se puede decir aquello del "tú haces lo que yo te diga, que no eres más que un pipiolo".

Pero no suele funcionar.

Y tiene efectos secundarios, que luego debes saber gestionar.


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