Oigo a muchos profes y directivos decir que no tienen tiempo. - No te falta tiempo, le dice el coach a la protagonista de El último hombre blanco, de Nuria Labari. Te sobran distracciones. A la distracción contribuye la manía de tener abiertas permanentemente, y con las notificaciones activadas, las distintas bandejas de correo electrónico que uno usa y las aplicaciones de mensajería instantánea. A la distracción contribuye tener el teléfono personal al lado del ordenador del trabajo. A la distracción contribuyen los buenos compañeros y los malos compañeros, que interrumpen tus tareas con sus mamandurrias, buenas las de los unos, malas, las de los otros. A la distracción contribuye trabajar en un espacio compartido sin normas compartidas. Pero bueno, que cada uno se distrae como quiere.