Los resultados de PISA dejan en mal lugar al sistema educativo de un país, porque revelan que los alumnos y las alumnas no comprenden lo que leen. En la primera sesión del Parlamento de ese país, el presidente se dirige a los diputados y a las diputadas para decirles que su gobierno ha decidido establecer un tiempo diario dedicado a la lectura en todas las etapas educativas. Al parecer, en su diagnóstico, la responsable del problema es la escuela. En su opinión, los demás no educan. Sus padres no educan, los medios no educan, nadie más educa en la tribu, solo la escuela. Por la tarde, las palabras del presidente llegan a la sesión del claustro. - Ya habéis oído, dice el Jefe de Estudios, que hay que establecer un tiempo diario dedicado a la lectura en todas las etapas educativas. - Pero si ya tenemos el Plan Lector, dice uno. - No vale, eso lleva diez años y los resultados de PISA dicen que hay que leer más. - Y mejor. - Pero esto los de lenguas, ¿no? ¿Qué vamos a leer en Matemáti...
Leo a Gonçalo Tavares en el EPS: hace poco tiempo me di cuenta de que soy escritor por algo que ocurrió en 1952, mucho antes de yo nacer. Mi madre era profesora de Matemáticas y pertenecía a una clase media de Aveiro. Mi padre era de una familia bastante pobre, mi abuelo era un policía viudo con tres hijos. A los quince años mi padre fue elegido mejor alumno de Portugal y representó al país en Naciones Unidas en Nueva York. Cuando terminó la cuarta clase, con diez años, mi abuelo quería que trabajase en el campo. Sus profesores fueron a convencerle de que tenía que estudiar. Estoy eternamente agradecido a aquellos profesores insistentes frente a un abuelo muy terco que era policía y estaba armado. Los profesores fueron valientes (...) Es evidente que soy escritor porque en 1952 unos profesores hicieron aquello.