Ir al contenido principal

Deberes

Hace unos días me fijaba en esta noticia de El País en la que se recogía la iniciativa de grupos de padres que querían acabar con los deberes escolares.

Como en tantas otras cosas de la escuela, y de la vida, esto no es algo de sí o no, sino de evitar las barbaridades en las que tantos hemos caído.

Una, la de considerar nuestra asignatura la más importante de todas, y la que, dado su estatus, requiere sesión doble de trabajo diario.

Dos, la de no hablar nunca del tema de los deberes en una reunión del claustro de profesores.

Tres, consecuencia de la dos, la de ir los profesores cada uno por su lado, de manera que, con un poco de suerte, a seis horas de clase le seguían otras tres de trabajo de casa, un día, y ninguna, al siguiente. O dos cada día, durante todo un año, y ninguna, durante todo el curso siguiente.

Cuatro, la de vivir esclavos del programa, de manera que si no se fuerza la máquina, mandando ración doble de deberes, explicando de cualquier manera, o con el tradicional "esto lo leéis en casa", no se acaba.

Cinco, la de considerar que el trabajo de casa es para afianzar el de clase, porque si en clase no se ha hecho nada, en casa no se afianza nada.

Seis, la de considerar que si no trabajas en clase, tendrás que trabajar en casa, porque, normalmente, si no trabajas en clase, tampoco trabajas en casa.

A lo mejor se os ocurren más.







Comentarios

Entradas populares de este blog

En Burgos, Saldaña. ¿Dónde mejor?

¿Os imagináis un Colegio desde el que, con el paisaje de fondo de las torres de la Catedral, enseñen a los niños a vivir y a convivir y a disfrutar aprendiendo, con vocación y profesionalidad de las de enmarcar? Pues eso es el Colegio La Visitación de Nuestra Señora. El Colegio "Saldaña" de toda la vida. En Burgos, claro. El pasado miércoles iba yo hasta allá con la idea de aprovechar la visita para comer unas morcillitas en la capital gastronómica española 2013, y me encontré con cuarenta y tantos profesores empeñados, desde el primer día de clase del año nuevo, en ser mejores profesionales cada día, haciendo de cada alumno el centro de sus preocupaciones. Y con un Equipo Directivo que para sí quisiera el BBVA. Volví a mi casa con las pilas cargadas de ilusión, y con ganas de volver. Por las morcillas, también. Pero sobre todo, por ellos.

siguiendo con lo del éxito personal...

Es la jugada clave de la final. Casillas le para a Robben un balón imposible. Os traigo esta imagen, estos cuatro segundos de vida de tanta gente porque, a mi juicio, resumen todo lo que se necesita para triunfar, para ser feliz, para tener éxito, llamadlo como queráis. ¿Por qué gana Casillas a Robben?: 1) porque está bien colocado. Porque las cosas que le pasan le pillan en su sitio. 2) porque hace bien todo lo que está en tu mano: esperar a que llegue este torpedo naranja, pensar en que le conozco y sé lo que puede intentar, tomar una decisión sobre lo que hacer, tirarse hacia la izquierda para que tire a la derecha, estirar la pierna,... 3) Y tener suerte. Eso es el éxito: estar donde tienes que estar, hacer bien todo lo que puedes hacer, y tener suerte. ¿No?

Sin ruido no se está estudiando bien.

Delphine Horvilleur cuenta que un rabino estudiaba el Talmud. Estaba tan inmerso en la lectura que no oía llorar a su bebé. Su padre le preguntó: "¿No oyes a tu hijo llorar?". "No. Estoy estudiando". "Entonces no estás estudiando bien", concluyó. El día que consigamos que las aulas estén climatizadas, aisladas del jaleo de la calle y del patio, cuenten con el material y los recursos básicos y cada alumno disponga de los metros cúbicos que necesita un ser humano para la tarea de aprender, tendremos que volver a meter en ellas la intemperie y el ruido sin los cuales no se está estudiando bien.