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La distancia justa

Ernö Friedmann y Gerda Taro, húngaro él y alemana ella, son Robert Capa. Esta fotografía suya, "muerte de un miliciano español", situada en la Guerra Civil, se hizo muy famosa en todo el mundo. Sobre si la foto es un montaje o no se ha escrito bastante. Si es verdad o no es verdad que en ese instante moría una persona, no se sabe. Aunque sea un montaje, lo que muestra la foto es verdad. Pero esa es otra cuestión y la dejo para otro día. Lo que sí es verdad es que Ernö y Gerda, Robert Capa, dijeron que "si tus fotos no son lo suficientemente buenas, es que no te has acercado lo suficiente". La distancia justa, otra vez. Eso tan difícil de medir y tan importante. Lo que separa el éxito del fracaso. Se lo suelo decir a los maestros: que si sus clases no son lo suficientemente buenas, es que no se han acercado lo suficiente. A lo mejor. Que estando muy cerca del programa, o de sus otras preocupaciones, no se han acercado lo suficiente a los niños y niñas. ...

Democracia: todo por hacer

Me llamaron del aula social de una parroquia del centro de Bilbao para hablar de la importancia de participar en las elecciones, de votar. Se me ocurrió contarles un cuento, que tomé prestado del libro de Eloy Moreno "Cuentos para entender el mundo 2" Dos amigos, tras varios años estudiando y trabajando en un taller, habían finalizado su formación para convertirse en zapateros. Hablaban ahora de cumplir su gran sueño: montar cada uno de ellos su propio negocio. Pero como en su ciudad ya había muchos establecimientos que vendían y reparaban calzado, decidieron buscar otro lugar. Se rumoreaba que existía una isla lejana en la que aún no había abierto ninguna zapatería. Así que decidieron cada uno de ellos montar su propio negocio allí. Tras casi un año de vida en la isla, ambos volvieron para hacer una visita a sus respectivas familias. El primero de ellos, en cuando llegó a casa de sus padres, entró triste y desolado. - Hola, hijo -le recibieron- pero... ¿qué ocurre?...

Si cambias tú, cambia todo

No sé si sabéis que los colegios los dirigen los maestros y maestras. En lugar de ir a las escuelas de negocios o a las facultades de empresariales a buscar gestores, se va al Claustro, y alguien elige a alguien, profesor el uno, profesor el otro. Y al acabar el nombramiento, vuelven al aula. Es la única profesión en la que uno hace el trayecto empleado - jefe - empleado sin que el viaje de vuelta se entienda como una defenestración. Más bien, la mayoría lo viven como una liberación. Maria es una de esas personas. Aunque estaba contenta de volver a sus clases, los problemas aparecieron pronto: sabía muchas cosas sobre el desempeño profesional de sus compañeros y compañeras, a varios de ellos les tuvo que llamar la atención varias veces y tomó unas cuantas decisiones que fueron contestadas. Maria empezó a notar cosas: cuando entraba a la sala de profesores había silencios y cambios de tema, y se empezaba a quedar fuera de algunos círculos de relación. Y vivió muy mal que la nombra...

Entender para contar

Anda la gente en mi país en la cosa del relato. Intentan construir uno acerca de lo que ocurrió entre nosotros en la segunda mitad del siglo XX. Como si tocara ya incorporar lo que Iban Zaldua llama "la cosa" a la Historia que contaremos a los que vienen detrás. Una Historia con su principio y su final, como todas las historias. Yo he decidido parar y leer. Parar y ver.  Leer los relatos de Iban Zaldua, Edurne Portela, Jokin Muñoz, José M. Fajardo, González Sainz, Anjel Lertxundi y Fernando Aramburu. Para empezar. Y ver otra vez "Negociador", "Tiro en la cabeza", "Asier eta biok", "Echavarriatik Etxeberriara" o "La muerte de Mikel" A ver si empiezo a entender lo que viví. Y del relato ya hablamos luego.

Maestros... ¿profesionales o artistas?

Los profesores tenemos que leer porque, de no hacerlo, nos perderíamos, entre otras muchas cosas, el mundo que ha creado Eduardo Mendoza, sin el que es imposible entender lo que vivimos a finales del siglo XX. O sea, ayer. "El rey recibe" es una historia de la Transición, que me volvió a hacer pensar en si los profesores son profesionales o son artistas. Los profesionales, cuando se encuentran con otros colegas, en un Congreso, o en unas jornadas de formación, buscan contenidos, o herramientas. Cosas útiles, vamos. Los artistas, en cambio, buscan inspiración (que es más útil, por otra parte, de lo que ningún profesional puede llegar a pensar). Y cada vez que me pongo a trabajar delante de un grupo de profesores, me pregunto lo mismo: ¿delante de quiénes estoy, profesionales o artistas? Mendoza lo dice así (El rey recibe, Seix Barral, página 263). "el profesional, el buen profesional, competente y honrado, se adapta a las normas de su actividad y trata de ...

Dar el perfil

"No da el perfil", escucho decir, algunas veces. cuando hablamos de personas que podrían desempeñar tareas de dirección en una escuela. Dibujar el perfil del director o directora de un colegio no es fácil. Sobre todo, si quieres hacerlo bien, huyendo de los tópicos que los buscan entre las personas organizadas y metódicas, con experiencia, con habilidad para la toma de decisiones... Por eso busco el perfil fuera de la escuela, siempre, y escucho lo que otros piden a quienes lideran los proyectos. Esto es lo que Pablo Simón, politólogo, profesor de la Universidad Carlos III y divulgador excepcional, entiende que debe contener el perfil de "El príncipe moderno" (Editorial Debate, Barcelona, 2018, página 264). Veamos. No creo que se requiera de él una gran formación, ni ser docto en muchos campos, pues el conocimiento corre el riesgo de entorpecer la acción intuitiva de la política.  Tampoco es recomendable tener en él a un fanático, alguien de ideas dur...

De fácil, nada.

Una vez, hace muchos años, fui testigo en Bilbao de un accidente. Y me tomó declaración un agente de la Policía Municipal. Profesional y amable. Bilbao es muy pequeño, y a los pocos meses de aquello, cuando me cambié de asiento en San Mamés, me encontré con que ese agente tenía el suyo en la fila anterior, muy cerca de mí. Estábamos en los noventa, y yo peleaba a mi manera contra el silencio en torno a "La Cosa" (así es como Iban Zaldua -"Como si todo hubiera pasado", Galaxia Gutenberg, Barcelona 2018- y sus amigos llaman al conflicto vasco). Echaba algunas horas en la Asociación Pro Derechos Humanos del País Vasco, que por entonces puso en marcha la campaña "ya no me callo". La iniciativa consistía en enviar masivamente a las sedes de Herri Batasuna tarjetas en las que aparecía escrita la frase "ya no me callo", pidiéndole que las enviara a la banda armada. Del entorno de la izquierda abertzale salió la contra-campaña: "ya no me callo...