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La vereda y el furgón de cola

El otro día leí en el correo un reportaje sobre Froilán Marichalar. Sus padres han decidido enviarlo este verano a un internado, al parecer, para "meterlo en vereda". Qué empeño, jolín. ¿No se puede ir campo a través? Yo creo que hay muchas maneras de aprender. Una de ellas puede ser aprender "campo a través". Empeñarnos en lo contrario, obligar a todos a ir por la misma vereda, nos condena, también en la escuela, a muchas frustraciones. Una, reconocer que no podemos atender en el mismo tiempo y en el mismo espacio a alumnos que aprenden cada uno a su manera. Dos, pensar que hay alumnos que no quieren a aprender. Tres, pensar que las aulas de excelencia permitirán a los listos aprender sin la rémora que son los tontos, y que las aulas de diversificación curricular permitirán a los del "furgón de cola" (tristemente, así llamaba el autor del reportaje al lugar en el que viajan en el sistema educativo los niños como Froilán) aprender sin el complejo de tene...

Tres maestras felices

Hoy voy a contar la historia de tres maestras felices. Felices hay muchas, hoy, porque están de vacaciones. Pero yo hablo de la otra felicidad. La primera de estas maestras es Karmele. Era una adelantada a su tiempo. Sabía que las destrezas de los niños no encajan en un programa basado en el "lo sabes o no lo sabes" y en la escuela primaria les invitaba a desplegar su creatividad. Ana iba y venía de clase con telas, cartones y pinturas. Nunca tenía deberes. Terminó la Primaria sin hacer ni un examen. Luego en la ESO suspendió dos o tres. Un par de ellos en Bachillerato. Ahora está en la Universidad, es entrenadora, nada mientras baila o baila mientras nada, según se mire, canta y toca el piano. Karmele la oía cantar el viernes pasado, siete años después, en la Audición de la Escuela de Música. Y en su sonrisa leí, a lo mejor son cosas mías, que aquella manera de enseñar poniendo por delante los niños y por detrás el jodido programa, fue una decisión cargada de futuro. La...

El mejor maestro del mundo

Lograr resultados excepcionales en el aprendizaje de los alumnos. Ser reconocido por la comunidad por su empeño en ser maestro, también, fuera de los confines del aula. Y servir de ejemplo a los demás docentes por participar en programas de ayuda a los que más lo necesitan. Tres condiciones para ser un maestro excelente. Quizás, el mejor del mundo . ¿ Quieres proponer a alguien ?

Si tus clases no son emocionantes...

¿Cuánto tiempo le hace falta a uno para darse cuenta de está delante de un profesor excelente ? Es bueno que los profesores recordemos que cuando lo que planteamos a los alumnos no es interesante -y no tiene por qué ser interesante- el interesante debes ser tú.

¿Dónde está Eslovenia?

Si las familias de nuestros alumnos siguen las noticias, en lo relativo a la educación no reciben más que imputs negativos: O sea, malos rollos. Oyen que en España la educación es un desastre, que el fracaso escolar es altísimo y que en la clasificación mundial de enseñanza estamos decimoséptimos, o por ahí, detrás de Eslovenia, que a ver quien sabe dónde está Eslovenia. Además, escuchan a los profesores quejarse. Y a algunos los ven manifestarse detrás de una pancarta los miércoles a la puerta del Colegio. Si encima sus hijos sacan malas notas, ¿qué noticias buenas tienen de la escuela? ¿No habrá que hacer algo? ¿Por qué no nos replanteamos desde la escuela nuestra relación con las familias? ¿Por qué no les reunimos para decirles que, oigan lo que oigan de la LOMCE, de Wert, de las becas, y de PISA, nosotros estamos encantados de ser maestros y tenemos un proyecto estupendo para ellos y sus hijos?

¿En qué escuela caben los que saben?

Como si quisiera responder a mi post de hace unos días, Jose María Romera escribe en El Correo del viernes 25 de abril acerca de competencias docentes. "Un buen profesor - dice Romera- debe saber de lo suyo, sean matemáticas, literatura, biología o griego (...) Los que más saben son los que mejor enseñan, entre otras cosas porque transmiten el amor por el conocimiento". Ojalá, digo yo. Ojalá los que saben transmitan amor por saber. No siempre es así. Saber no implica saber enseñar. Saber mucho debiera ser el primer paso para darse uno cuenta de que, en realidad, sabe más bien poco. Esa humildad intelectual le llevaría después a seguir estudiando siempre. Para aprender el camino por el que se conquistan las ganas de aprender de los demás (no olvidemos que no todos los niños vienen con ellas de casa). La aportación de Romera, sin embargo, apunta a una realidad sangrante: si lo primero es el cómo, a ver que pasa con el qué. Si poder dar la clase de sociales en inglés, o ...

Ingenieros y maestros

Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, expresó que podría pedirse al Ministerio de Educación que distintos titulados universitarios dieran clase en Primaria sin pasar por Facultades de Educación. Algunos piensan que él ya sabe que pedir esto es una barbaridad, pero que no trata de abrir el debate sobre qué formación es necesaria para ser maestro, sino solucionar un problema: como para mantener los programas bilingües puestos en marcha por la Comunidad no había maestros suficientes con titulación en inglés, contrató a docentes nativos obviando los procesos establecidos de selección del profesorado. Y ahora se trata de legitimar esa experiencia, ampliándola. Si alguien cree que un ingeniero de caminos puede ser maestro, yo digo que enseñar a veinticinco niños juntos a aprender a aprender es más difícil que hacer una carretera. Sin vocación de servicio público se podría diseñar el trazado de una autovía, a lo mejor. Pero si no tiene uno vocación docente, no aguanta ve...