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menos programa y más maestro


Cuenta Fernando Savater que un filósofo inglés del siglo pasado, de apellido Oakeshott, escribió lo siguiente: lo único indispensable para la escuela es que haya maestros; el actual énfasis en todo tipo de aparatos (no solo en el "aparato" de la enseñanza) destruye casi por completo la escuela. Y aunque parece una frase dicha a cuenta de la entrada en las aulas de 5º de los pequeños P.C., s, la dijo en 1972, cuando los peces eran solo los de colores.

Casi siempre que se habla de reformas en educación, acabamos hablando del curriculum, del dichoso programa: quita esto y pon aquello, para tí el 45% del temario y para mí el otro 55%, que resulta que hay un problema en la sociedad, pues inventamos una asignatura para la escuela. Y del profesor, ¿qué?. Del profesor poco.

Anda el ministro Gabilondo empeñado en que el PP se avenga a un pacto de Estado sobre Educación, y no lo va a conseguir, me parece. El PP no le va a dar al PSOE ni media para que luego éste se apunte el tanto de haber pacificado el tema, después de treinta años de tortas.

El texto es general y poco concreto, pero es un paso en la buena dirección, y está lleno de propuestas con sentido. Su punto 11 habla de los profesores, y dice, entre otras cosas, que habría que reforzar los procesos de formación inicial y prestigiar la profesión, dotándola de un reconocimiento social del que en estos momentos carece.

En cambio, entre las propuestas de este punto, ni una referida a la reducción de la dedicación lectiva. Y a mí me parece que hay una relación directa entre las horas que uno pasa en el aula y la calidad del servicio educativo prestado.

Si yo tuviera 10 horas de clase en lugar de 22, leería más (aunque no llegara a los 70 libros al año de mi amigo Xabier, que tiene 5 horas de clase a la semana), corregiría con más detalle cada ejercicio que mando, e incluso mandaría más ejercicios, de manera que los alumnos se enfrentaran más veces al papel en blanco y a las dificultades del mundo y menos a mi cara, prepararía las clases con más mimo, me vincularía con compañeros a más proyectos conjuntos, escribiría artículos, innovaría, contribuiría con más calidad a la mejora del Centro, y dedicaría tiempo del bueno a la atención individual a cada alumno.

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