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Mostrando entradas de noviembre, 2015

Aquí y allí

La diferencia entre aquí y allí no se termina de entender con un programa de Barrio Sésamo, ni incluyendo los adverbios año tras año en el curriculum de la enseñanza obligatoria. Primero, porque ya no dan Barrio Sésamo en la tele, y es una lástima, y segundo, porque el curriculum no recoge que, desde que el mundo está globalizado, el aquí y el allí no son lugares geográficos, sino que su ubicación depende de la sensibilidad de cada uno. Así, para un niño que esté sentado en un aula de un colegio de Barakaldo, o de Hernani, Ankara es aquí y Paris es allí. Y para otro que está sentado a su lado, Ankara es allí y Paris es aquí.
La diferencia entre el allí y el aquí está mediada por la otra diferencia, más fundamental, como señalaba Innerarity, entre el nosotros y los otros. Y entonces ya estamos a vueltas, otra vez, con la identidad.
Y ahí es donde la escuela pública, incluida la concertada, pone en juego su razón de ser: construir la humanidad, y no explicar los adverbios. Yo la emplazo a…

¿Hay que pagar a los profesores en función de los resultados que consiguen?

¿Que si tienen que cobrar lo mismo los profesores malos que los profesores buenos? Claro que no, pero la misma pregunta encierra ya una afirmación tabú: hay profesores malos.

Los hay. Como hay fontaneros chapuceros y economistas que no aciertan una. Lo que pasa es que muchos profesores se han apuntado a caminar en su día a día en la escuela detrás que una pancarta en la que pone "yo soy un profesional, y ni los alumnos ni los padres ni los inspectores pueden decirme cómo tengo que hacer mi trabajo". Y algunos de ellos no reparan en que no lo están haciendo bien.

¿Que si tienen que cobrar los profesores en función de los resultados? Claro que si, pero a ver qué entendemos por resultado.

Como vivimos enredados en cifras de éxito o fracaso escolar, que es lo que hace bueno o malo el sistema, el resultado bueno es que aprueben, y el resultado excelente es que aprueben con nota. Y si ellos aprueban sabiendo, el profesor recibe una remuneración atendiendo a su alta productividad.