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Mostrando entradas de 2015

Una vergüenza que tengo

Muchas veces me habéis oído decir que en la escuela cristiana tenemos que tener muy claro para qué estamos, en una sociedad que ya tiene una buena educación pública.

Pues bien, algunas de esas escuelas cristianas participamos en el deporte escolar, e incluso en el deporte federado, y cuando veo a nuestros entrenadores pedir un tiempo muerto, en balonmano, a minuto y medio para el final y ganando de cinco, o a nuestros delegados faltar ostensiblemente al respeto a los árbitros, y a los rivales, me pregunto para qué está la escuela cristiana ahí y qué mensaje quiere transmitir.

Porque el que transmite en vergonzoso.

Aquí y allí

La diferencia entre aquí y allí no se termina de entender con un programa de Barrio Sésamo, ni incluyendo los adverbios año tras año en el curriculum de la enseñanza obligatoria. Primero, porque ya no dan Barrio Sésamo en la tele, y es una lástima, y segundo, porque el curriculum no recoge que, desde que el mundo está globalizado, el aquí y el allí no son lugares geográficos, sino que su ubicación depende de la sensibilidad de cada uno. Así, para un niño que esté sentado en un aula de un colegio de Barakaldo, o de Hernani, Ankara es aquí y Paris es allí. Y para otro que está sentado a su lado, Ankara es allí y Paris es aquí.
La diferencia entre el allí y el aquí está mediada por la otra diferencia, más fundamental, como señalaba Innerarity, entre el nosotros y los otros. Y entonces ya estamos a vueltas, otra vez, con la identidad.
Y ahí es donde la escuela pública, incluida la concertada, pone en juego su razón de ser: construir la humanidad, y no explicar los adverbios. Yo la emplazo a…

¿Hay que pagar a los profesores en función de los resultados que consiguen?

¿Que si tienen que cobrar lo mismo los profesores malos que los profesores buenos? Claro que no, pero la misma pregunta encierra ya una afirmación tabú: hay profesores malos.

Los hay. Como hay fontaneros chapuceros y economistas que no aciertan una. Lo que pasa es que muchos profesores se han apuntado a caminar en su día a día en la escuela detrás que una pancarta en la que pone "yo soy un profesional, y ni los alumnos ni los padres ni los inspectores pueden decirme cómo tengo que hacer mi trabajo". Y algunos de ellos no reparan en que no lo están haciendo bien.

¿Que si tienen que cobrar los profesores en función de los resultados? Claro que si, pero a ver qué entendemos por resultado.

Como vivimos enredados en cifras de éxito o fracaso escolar, que es lo que hace bueno o malo el sistema, el resultado bueno es que aprueben, y el resultado excelente es que aprueben con nota. Y si ellos aprueban sabiendo, el profesor recibe una remuneración atendiendo a su alta productividad.

Elogio del maestro escoba

Me sorprendió que mis hijos no supieran lo que es el coche escoba en una carrera ciclista. Pero es que nunca han visto una en directo. Ni en diferido, son más de balón.

El coche escoba cierra la caravana de bicicletas, motos, ambulancias y otros coches de equipos, y va recogiendo a los ciclistas que abandonan la carrera.

Me han recordado a unos maestros que conocí, y que creo que merecen el honor de llamarse así: el maestro escoba.

El maestro escoba recogía a los alumnos que encontraba por los pasillos porque habían sido expulsados del aula, por molestar, en cualquiera de las variables que admite la palabra molestar tratándose de clase: hablar con el compañero, levantarse a sacar punta, sacar el móvil, no hacer los deberes (¡!), enfrentarse al profesor, tirarse un pedo, etc.

Los profesores no podían expulsar a los alumnos del aula. Primero, porque la ley no lo permitía, y segundo, porque disfrazaban la ley de acuerdo entre profesores y se comprometían a no hacerlo. Pero el compromiso …

La mirada del miedo

Dice César Bona que muchos padres se sienten perdidos cuando el maestro no sigue el libro de texto. Y yo he visto cómo esa sensación termina, algunas veces, con una protesta ante la Dirección del Colegio.

He observado, además, que algunos padres se enfadan cuando los profesores no siguen el programa de la asignatura. Dicen temer que sus hijos no avancen como deben, que no aprueben las pruebas externas de diagnóstico o que no alcancen el nivel que deberían.

Y padres que protestan cuando algún alumno especialmente movido (suelen referirse a ellos como manzanas podridas, que hay que tener la sensibilidad no sé dónde para llamar a un niño manzana podrida) no deja al resto de los alumnos avanzar como debieran.

Y padres que protestan de manera vehemente cada vez que en el Colegio rehacen las clases a las que están asignados sus hijos.

Y padres que se enfrentan al tutor y a la dirección porque han sancionado injustamente a su hijo.

Si prestáis atención a las reuniones de padres de estos días…

Reuniones con padres

Las reuniones que tenemos con padres en cada comienzo de curso son el acto comunicativo fundamental del Colegio.

Este miércoles me junté con los maestros y maestras de La Milagrosa de Llodio para entrenar.

Nos reímos juntos.

Recordamos cosas importantes. Por ejemplo, que si no hay un "para qué" mejor no convocar una reunión.

Nos pusimos un objetivo: avanzar en ir todos a una, padres y nosotros. Aunque nuestro Proyecto Educativo habla de padres y maestros como una comunidad (educativa), lo cierto es que no llegamos ni a equipo.

Cuestionamos nuestras creencias. Y nos dimos cuenta de que no siempre es verdad que si hablamos claro (lo que tú entiendes por claro, claro) te entiende la gente.

Preparamos la cabeza y el corazón y nos pusimos a la tarea.

En equipo.


Trabajo en equipo

Cada comienzo de curso, nos encontramos con todos los profesores y profesoras de nuestras escuelas y reflexionamos, una mañana entera, acerca de las competencias de los maestros.

En septiembre de 2014, pensamos y compartimos ideas acerca del trabajo en equipo.

Aquí está el prezi que nos ayudó a plantear las preguntas.

Cuando es verdadera, a la voz humana no hay quien la pare

David Gaspar, @davidovichdavid en twitter, vino a León desde Zaragoza para llevarnos de viaje al interior de nosotros mismos.

No teníamos ni idea de por dónde se iba, porque la mayoría de nosotros no habíamos ido nunca. Nadie saca tiempo para esos viajes cuando tiene tanto que hacer.

Cuidó el silencio. Moduló la voz, ahora más alto, ahora bajito, ahora susurrando. Acompañó las palabras con el movimiento de sus manos, y como sabía que todos nos vamos detrás de las personas que cuentan historias, nos contó un cuento de Eduardo Galeano (¿por qué Eduardo Galeano no es de lectura habitual en la escuela? ¿puede un maestro ser maestro y no ser sensible? ¿puede un maestro sensible no leer a Galeano? -perdonad la digresión, son preguntas que me hago...). Decía Galeano que a la voz humana, cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por dónde sea. Porque todos, toditos, tenemo…

La escuela es un lugar para la felicidad

Estad siempre alegres en el Señor. Os lo repito, estad alegres.

Esto les dijo Pablo, el de Tarso, el apóstol 12+1, el del caballo, a los cristianos de la ciudad de Filipo.

¿Por qué Pablo fue tan insistente?

Caben varias hipótesis:

a) porque los filipenses eran cortitos.
b) porque, habitualmente, cuando estaba entre los filipenses y hablaba con ellos, siempre había uno que decía: Pablo, ¿puedes repetir?
c) porque a Pablo se le había corrido la tinta con la que lo había escrito la primera vez, y no llevaba a mano el típex.
d) porque la idea era tan importante, y estaba colocada tan al principio de la hoja, que temía que si no la decía dos veces, a los lectores les pasara desapercibida.

A ver si sabéis cuál es la correcta.

Descartamos la a), porque no sabemos cómo eran los filipenses, y porque eso es un juicio de valor, y hemos quedado en que los juicios se dejan para los juzgados, y en la escuela nos dedicamos a crear.

Descartamos la b), porque carecemos de fuentes para comprobar su ver…

Podemos cambiarlo todo

Fue una suerte compartir una hora de trabajo en Santoña con Gloria Sagasti, cuentacuentos, ciudadana del mundo, de origen vasco, animadora de la lectura en las Bibliotecas de Gijón, y a la que conocí en León.

Como siempre me voy detrás de las personas que tienen historias que contar, la seguí, y entre risas contó lo que le ocurrió a aquellas dos ranas que vivían en la granja. Hay que irse de aquí como sea, decía una a la otra, yo me ahogo en este cuchitril. Y después de meses de dar la murga, la convenció, y se fueron las dos ranas, saltando la valla, y dando con su cuerpo entero en un barreño lleno de leche que había en la puerta.

La madre que me parió, gritaba la rana osada. Meses para convencer a esta rana conformista y vamos a ir a morir en el minuto uno del sueño de la libertad. Efectivamente, la rana que estaba a gusto en la granja se ahogó (las ranas saltan, no nadan), pero la otra empezó a mover sus ancas mientras decía que ni hablar, que no había saltado la valla para morir a…

El culo y las témporas

¿Todavía andas con exámenes?, me preguntaba Ignacio Villota, maestro de maestros, cuando nos encontrábamos los viernes de hace diez o doce años en la tertulia de Radio Popular y le explicaba que tenía por delante un largo fin de semana de correcciones. Para lo poco que importa la escuela en este país, me ha sorprendido el despliegue con el que los medios han recibido la innovación de los Jesuitas, que en muchos de sus colegios catalanes han cambiado la manera de hacer las cosas: espacios diferentes para que niños de edades distintas aprendan juntos, horarios que incluyen proyectos en lugar de asignaturas, y una manera de evaluar que toma en cuenta muchas más cosas que los exámenes. Estos han hablado con Ignacio, pensé. Pero qué va. Los jesuitas catalanes, como Ignacio y como muchos otros, solo han tenido el arrojo a afrontar la realidad y la valentía de poner los medios para cambiarla. La realidad habla de un mundo que ha avanzado a velocidades supersónicas y de unos colegios en los q…

Eduardo Galeano: una lección

Ha muerto Eduardo Galeano. Y quisiera sacar de su vida una lección.

Otra.

Esta, para compartir desde acá.

Hubo quien discutió a su obra la calidad literaria. Decían que la ahogaba la permanente presencia de la política.

...

Un día recibí a unos padres airados. Los profesores no pueden meterse en política, decían.

Y entonces, ¿de qué hablamos?, pregunté. ¿De qué mundo?, quiero decir, insistí. ¿Quieren que expliquemos el aparato digestivo, o las ecuaciones de segundo grado, o la colonización, perdón, quise decir conquista, de América?

A los profes os digo, ya que ahora no puede hacerlo Galeano: habléis de lo que habléis, si es que tenéis que hablar, que no lo sé, hablad de política, o de lo político.

Llevad la vida al aula, porque si no lo hacéis, lamentablemente, podrían terminar pensando que el mundo termina en la Champions, o en el plató de "Hombres, mujeres y viceversa", o cuando llega al fin de semana.


El contexto que le ganó a la semántica

Decía el otro día, citando al gran Koldo Mitxelena, que la semántica es lo más importante.

Pero a veces un contexto le echa un pulso a la semántica. Y gana el contexto.

"No eres digna de estar en el Ejército español. Yo entiendo que en esta compañía la gente te odie. Para mí, solo mereces todo mi desprecio. Tú, como muchísimos que hay en la mili, porque nos estáis robando. Si estuviera en mi mano ya estarías en la calle ¿Entiendes?"

El Supremo, atendiendo al contexto, ha dicho que esto, dicho por un capitán a una soldado, no es un delito de abuso de autoridad. Que solo es una admonición.

El contexto es este: el capitán decía a la soldado, de baja psicológica y embarazada, que cogiera el alta o se fuera del Ejército. Y decía que le parecía bien que le insultaran otros militares.

Yo suelo decir a los profesores que tienen que gestionan la convivencia en la ESO, que usen el sentido común, pero con noticias como estas, a lo mejor tengo que replanteármelo.

La semántica es lo más importante para un profesor

- "Tu hijo es un vago".

Es la explicación que dio la profesora al padre de Unai, que había sacado un 4.

Ya no había nada de que hablar. Si tu hijo es un vago, tienes que cambiar su manera de ser.

La cosa puede ser fácil o difícil, pero es lo que es.

Y aunque no había nada más que hablar, siguieron hablando. Y dijo después que había suspendido por no leer un libro. Sin embargo, el padre de Unai seguía dando vueltas a que su hijo era un vago.

Si tu hijo es un vago, lo que tienes que hacer es una cosa, pero si no ha leído un libro, lo que tienes que hacer es otra. Distinta. No es lo mismo cambiar la manera de ser que la manera de hacer.

¿Que soy un tiquismiquis, porque esta es solo una cuestión semántica? Pues recordad que la semántica es lo más importante (Koldo Mitxelena).

Al menos, para un profesor (yo).




¿Deberes sí o deberes no? That´s not the question

Esto no se resuelve con un deberes sí - deberes no. Sino con un no a los deberes - castigo ("como no habéis hecho nada, para mañana los problemas 6 a 25 de la página 136"), con un no a los deberes - horas-extra  ("o trabajáis en casa o no acabamos el programa"), con un no a los deberes - mi-asignatura-es-la-mas-importante ("las matemáticas no se aprenden si no les dedicáis un rato diario de trabajo en casa"). Y con un si a los deberes -qué-ganas-tengo-de-llegar-a-casa, que son aquellos en los que cada alumno dedica ratos de su tiempo a leer ("si así es lo que hemos leído en clase, cómo será la novela entera"), a trastear en internet tratando de averiguar quién era quien en la Segunda Guerra Mundial, o a pintar con los rotus que le trajeron los Reyes (¿por qué nunca tienen deberes de Plástica o de Tecnología?).

Asignaturas eficaces

Escucho a Carmen Rodríguez, portavoz de Igualdad del Partido Popular en el Congreso, decir que en los siete años en los que se ha impartido, la asignatura de Educación para la Ciudadanía se ha mostrado ineficaz e insuficiente: no somos más iguales. Y que, por lo tanto, hay que quitar la asignatura y hacer otra cosa.

La escucho decir que, aunque los jóvenes son cada vez menos tolerantes con las expresiones más duras de la violencia de género, muchos todavía consideran normal que se controle a la pareja de uno. Y que a esto nos ha llevado la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Que, por lo tanto, hay que quitar la asignatura y hacer otra cosa.

Que hay que hacer otra cosa está más claro que el agua. Pero si quitamos asignaturas por ineficientes (es mentira, no la han quitado por ineficiente, sino por roja), y damos siete años para medir la eficiencia, ¿con cuántas nos quedamos?

Y si nos ponemos a hacer otra cosa, porque no se puede vivir el mundo todo junto y estudiarlo separado e…

Charlie Hebdo y el proyecto de la escuela

Los asesinatos de Paris han movido muchas cosas: las tripas de bastantes, la conciencia de muchos, las convicciones de algunos, la seguridad y la confianza de tantos... A mí y a otros se nos ha movido todo: las tripas, la conciencia, las ideas...

Oigo a Pepa Bueno y al Ministro de Justicia, Rafael Catalá, hablar de cambiar las cosas, de repensar ideas y proyectos, de revisar lo que hasta ahora servía para ver si sigue sirviendo.

Por supuesto, muchas miradas se dirigen a la escuela. A ella le tocará prefigurar la nueva sociedad de la vieja Europa, y hacerla posible.

Pero, ¿qué habremos hecho estos días en la escuela? ¿Habremos hecho girar sobre Charlie Hebdo, Mahoma y las libertades religiosa y de expresión, lo que hacemos en el aula y fuera de ella, o se nos ha vuelto a escapar la realidad? ¿Se nos habrá ocurrido centrar en ello nuestra reunión semanal de profesores, para poner encima de la mesa el ideario o el proyecto educativo, y dialogar acerca de cómo están definidos en ellos la t…

Alumnos y huelga

El Tribunal Supremo avala que alumnos de 3º y 4º de la ESO puedan hacer huelga sin permiso de sus padres. No es que los jueces se hayan inventado nada. El PP valenciano legisló en contra de la LOE y el alto tribunal los pone en su sitio. Los alumnos de 14 años -uno empieza 3º con esa edad - pueden decidir de manera colectiva y sin permiso de nadie no asistir a clase, sin más cortapisa de la de haber sido su decisión resultado del derecho de reunión y la de haber comunicado con anterioridad su decisión a la dirección del centro.

Algunos piensan que esto es el acabose, el colmo, lo que nos faltaba por oir y cosas parecidas (aunque estaba en la ley desde hace 8 años). Una nueva oportunidad para despotricar de cómo son los chavales o de lo huevones que son los padres que dejar hacer huelga a sus hijos (la sentencia admite el recurso de una asociación de padres, precisamente).

Yo creo que es una oportunidad. Otra. La Ley no dice que los tutores no puedan estar con los alumnos cuando estos …

La risa

Algunas congregaciones religiosas describen a sus escuelas como un lugar para la felicidad. Apuntan bien. Yo creo que la escuela, todas las escuelas, tendrían que ser un sitio donde los niños lo pasaran bien, aprendiendo. Y las escuelas cristianas, más, porque la religión está para la felicidad de las personas. A lo mejor Dios planeó más cosas, pero la primera seguro que era la felicidad de la gente.

La felicidad tiene que ver con la risa. Y tengo para mí que en la escuela nos reímos poco. Al menos, en las que yo conozco. Un buen indicador para medir la calidad de nuestro proyecto sería ese: lo que nos reímos juntos. En el aula y en la sala de profesores. En las reuniones con padres, en el Consejo Escolar, y en el Equipo Directivo.

Para que un chaval se ría en el aula, la condición es que el profe sea "enrrollao", y de estos no hay muchos, según ellos. Algo de razón tienen. Un profesor me dijo una vez que si quieren pasarlo bien, que vayan al circo. Error. Es el circo el qu…