Llegada una edad, cada maestro puede ya contar su historia. Al menos, algún capítulo. El capítulo uno de mi historia es el de los alumnos que me llevaron al límite de mi competencia. Gracias a ellos supe que tenía más habilidades de las que creía. Estaban sepultadas debajo de conocimientos inútiles. Vanessa me preguntaba lo que yo no sabía. Y se lo intentaba explicar. Josemi siempre estaba en desacuerdo con lo que yo decía. Con todo lo que decía. Y me empeñaba en presentar las cosas de otra manera, a ver si así... Urko se saltaba cada norma. E intenté hacerme colega suyo. Rocío no tenía ningún interés en casi nada. Lo importante de su vida no se jugaba en el colegio. Y no me di cuenta de ello en todo el año que compartí con ella. Vanessa, Josemi, Urko y Rocío son cuatro tipos de alumno que todo profesor termina encontrándose, en algún momento de su carrera. Los alumnos Vanessa me enseñaron a contestar "no lo sé" cuando no sabía la respuesta. A buscar, cuando la ...