Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2013

De porqués y cómos

Ya os dije a principios de curso que Lourdes y Olga me pidieron que me pusiera a escribir algunas de esas cosas que voy diciendo por ahí, sobre el valor que tiene que los profesionales de la educación dediquemos tiempos de calidad a evaluarnos, y no solo a evaluar.

El resultado fueron dos cuadernos presentados con primor, parte de la colección "porqués y cómos", que ha puesto en marcha Arcix Formación.

El caso es que esta colección va creciendo, y como no doy abasto con el aluvión de peticiones, os remito a la recientemente remozada "tienda arcix", en la que te atienden tan bien que solo falta el café (pero a eso, y a más, te invitan cuando vas por los madriles).

Words (can) change the world

- ¿Qué ha dicho el de Historia?

- No sé. Es un rollo. Yo desconecto en cuanto empieza a hablar.

No es lo mismo comunicar bien que mal. Las palabras no son indiferentes. Secuenciar palabras adecuadas, silencios oportunos, miradas cercanas y sonrisas de complicidad es un arte que los profesores tenemos que aprender. Casi más importante que el qué (contamos) es el cómo (lo contamos).

Las palabras, y sus hermanos los silencios, cambian la realidad.

Las palabras cambian el mundo.

¿Y a qué otra cosa podemos aspirar (los maestros)?

Paganini: un cuento para tiempos de recortes

Paganini fue un violinista genial. Pero este relato me trae a la cabeza a los profesores y a los maestros que seguís a lo vuestro, a crear, a dar, aunque os recorten las alas, el sueldo, las horas... gracias!

Algunos decían que era un genio. Otros, que era sobrenatural. La realidad es que las notas mágicas que salían de su violín tenían un sonido diferente, por eso nadie quería perder la oportunidad de ver su espectáculo.
Una noche, el escenario de un auditorio estaba repleto de admiradores, preparados para recibirlo. La orquesta entró y fue aplaudida. El director fue ovacionado. Pero cuando la figura de Paganini surgió, triunfante, el público deliró. Paganini colocó su violín en el hombro y lo que sucedió a continuación es indescriptible. Blancas y negras, fusas y semifusas, corcheas y semicorcheas parecían tener alas y volar con el toque de aquellos dedos maravillosos.

De repente, un sonido extraño interrumpió el ensueño del público asistente. Una de las cuerdas del violín de Paganini…