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Mostrando entradas de 2009

¿quién quiere ser director?

En Catalunya, aprovechando el viento favorable de la LOE, quieren aumentar la autonomía de los centros como medida para disminuir el fracaso escolar.

No es mala idea. Pero cuando la quieran poner en práctica se van a dar cuenta, primero, de que los maestros y profesores no van a saber qué hacer con esa autonomía. De momento tienen independencia, que siempre es mejor. Y con ella hacen lo que que quieren en el aula.

Y segundo, se constatará que para llevar a cabo lo que pretende la Generalitat (será obligatorio que todos los centros escolares de Cataluña presenten un proyecto por cuatro años, que será evaluado al final de la etapa. Cada plan deberá recoger los progresos previstos, es decir, los indicadores sobre tasa de graduación a alcanzar, la evolución del número de aprobados, la reducción del absentismo y el grado de satisfacción de las familias. Los centros recibirán ayudas en función de su proyecto, no de los resultados alcanzados), se necesitan directivos preparados. Y nadie quiere…

A vueltas con los siglos

Dice Andreas Schleicher, este alemán que coordina para la OCDE los informes PISA y TALIS (de los que tantos hablan y tan pocos leen), que tenemos en España "alumnos del siglo XXI, con profesores del siglo XX y escuelas del siglo XIX".

Son las seis de la mañana, y en lugar de volver a la cama a esperar la muerte, venga del siglo que venga, decido volver a la cocina, preparar otro café y reflexionar sobre la frase en cuestión. Vuelvo enseguida.

(pausa para preparar el café)

Creo que si verdaderamente fuera importante, la sociedad reservaría a los mejores para convertirlos en profesores. Y estos serían felices contagiando a otros, alumnos y profesores, su pasión por hacer del aula el sitio donde se juega en cada minuto el futuro de esa pequeña parte de la humanidad que nos ha sido confiada.

Como no es así, porque en este rollo estamos muchos por casualidad, o mientras nos sale algo mejor, o porque no nos queda otros remedio, como nos hemos atornillado al método del año en que nos c…

siguiendo con la autoridad

La autoridad, ¿es una competencia técnica, de esas que se aprenden en un curso, o humana, de esas que que se adquieren viviendo el proceso de aprendizaje con la intensidad de quien se siente vocacionado a llegar a ser aquello para lo que estudia?

¿Te la tienen que dar o te la tienes que currar? ¿Se compra o naces con ella?

¿Es lo de Esperanza Aguirre, que crea gestoras en los pueblos de Madrid en que los dirigentes de su partido elegidos por los militantes no dan la talla, o puede ser que alguien tenga tanta que no le sea necesario tomar medidas?

Para que un profesor ejerza la autoridad, ¿le tienen que poner una tarima o tiene que construirla él?

La tarima, ¿tiene que ser de madera o puede estar hecha de equilibrio emocional y habilidad para la gestión del conflicto?

Para hacerla crecer, la autoridad, ¿conviene que nos llamen de usted o conviene que nos cuidemos, para que nos vean tan guapos (como personas), tan altos (en dignidad), tan dignos de respeto (porque les respetamos a ellos…

Gabilondo y la autoridad

Dice el ministro Gabilondo, en una entrevista a La Vanguardia, que lo de la autoridad podría reforzarse desde fuera, sí, pero que es algo que tiene que ver con el talante de cada profesor. Que a ver por qué, si no, en el mismo Colegio hay profesores con problemas para imponer su autoridad en el aula y profesores que no tienen ninguno.

A mi me parece una pregunta pertinente.

Y una llamada de atención, otra, a las competencias e incompetencias propias del profesor de Secundaria.

Familia y escuela: expectativas

Hace unos días hablábamos de cómo el paradigma del profesor de secundaria apunta hacia una persona competente para mantener relaciones empáticas con padres y con madres.

Hoy Sofía socializa unas lineas que ha encontrado en la revista Mente Sana, y que ajusta bastante las expectativas que la familia pone en el Colegio y el Colegio en la familia.

Que son muy útiles para pensar en este comienzo de curso, y para preparar las reuniones con padres (si no hubieran sido ayer, claro)

¿de verdad necesitan ser escuchados?

Ando embarcado con unas compañeras en la aventura de crear un espacio en el Colegio donde los adolescentes puedan comunicarse de una manera diferente. La premisa de la que partimos es que los chavales sienten la necesidad de ser escuchados. Y este artículo que comparto con vosotros y con vosotras ha sembrado en mi ciertas dudas. ¿Será verdad que el desarrollo personal, el crecimiento, se ha convertido para los adolescentes, gracias al Tuenti y al Facebook, en un "crucero de masas"?