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Mostrando las entradas etiquetadas como tiempo

No te falta tiempo.

Oigo a muchos profes y directivos decir que no tienen tiempo. - No te falta tiempo, le dice el coach a la protagonista de El último hombre blanco, de Nuria Labari. Te sobran distracciones. A la distracción contribuye la manía de tener abiertas permanentemente, y con las notificaciones activadas, las distintas bandejas de correo electrónico que uno usa y las aplicaciones de mensajería instantánea. A la distracción contribuye tener el teléfono personal al lado del ordenador del trabajo. A la distracción contribuyen los buenos compañeros y los malos compañeros, que interrumpen tus tareas con sus mamandurrias, buenas las de los unos, malas, las de los otros. A la distracción contribuye trabajar en un espacio compartido sin normas compartidas. Pero bueno, que cada uno se distrae como quiere.

Escribir un diario es un acto de amor a la lentitud.

Cada momento es el comienzo de varias historias. Pero saber qué es eso que está comenzando exige atención. Pararse. Pararse cuesta: son malos tiempos para la lentitud. Y uno no puede pararse si no ama la lentitud, aunque sea un poquito. A amar la lentitud de aprende practicándola. Escribir es un acto de amor a la lentitud, y se enseña en la escuela. Los buenos maestros y las buenas maestras te piden que escribas lo que estás pensando ahora, o lo que te sugiere esta imagen... ... o un final para la historia que te cuentan. Y te animan a escribir un diario. O un semanario. O cualquier "ario" que te haga fijarte en por dónde vas, buscando palabras que nombren lo que ves, lo que oyes y lo que sientes.

menos programa y más maestro

Cuenta Fernando Savater que un filósofo inglés del siglo pasado, de apellido Oakeshott, escribió lo siguiente: lo único indispensable para la escuela es que haya maestros; el actual énfasis en todo tipo de aparatos (no solo en el "aparato" de la enseñanza) destruye casi por completo la escuela. Y aunque parece una frase dicha a cuenta de la entrada en las aulas de 5º de los pequeños P.C., s, la dijo en 1972, cuando los peces eran solo los de colores. Casi siempre que se habla de reformas en educación, acabamos hablando del curriculum, del dichoso programa: quita esto y pon aquello, para tí el 45% del temario y para mí el otro 55%, que resulta que hay un problema en la sociedad, pues inventamos una asignatura para la escuela. Y del profesor, ¿qué?. Del profesor poco. Anda el ministro Gabilondo empeñado en que el PP se avenga a un pacto de Estado sobre Educación , y no lo va a conseguir, me parece. El PP no le va a dar al PSOE ni media para que luego éste se apunte el tanto de ...