Una escuela de verdad es un lugar donde se entrena el prestar atención a las cosas del mundo y a los demás (...) un lugar y un gesto que hacen bien.
Josep María Esquirol, La escuela del alma, pags. 8-9
Cuando los padres quieren liberar a sus hijos de su presencia monopolística, los llevan a la escuela. Ese es el espacio común, compartido con quienes no les dispensan el mismo afecto que ellos, y en el que reciben un contraste real con el modo de vida particular que tienen en sus casas.
Daniel Innerarity, La libertad democrática, 2023, pág. 171
El encargo explícito que ha recibido la escuela de parte de su comunidad es transmitir, de la manera más eficaz y rápida posible, lo mejor de si misma a las generaciones emergentes.
Gregorio Luri, La escuela contra el mundo, Ariel, Barcelona 2015, pag. 48
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