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Tomar el pelo

Philippe Perrenoud, a quien estoy teniendo la suerte de leer en este verano, dice que una de las diez nuevas competencias para enseñar es la de informar e implicar a los padres, cosa con la que estoy completamente de acuerdo.

Yo sé que las cosas no van bien en este tema desde hace mucho tiempo. En particular, desde que una persona me dijo que en el Equipo Directivo éramos muy contemplativos con los padres, y que tendríamos que tener menos miramientos con ellos.

Perrenoud señala veinte formulas "simples y baratas" de tomar el pelo a los padres, de las cuales yo he extraido aquellas que he experimentado en primera persona:

1. Sugerir que el interlocutor desconocía el contexto y juzga sin saber (aunque sea verdad).
2. Distanciarse de los compañeros ausentes y de las decisiones de grupo.
3. Remitirlo a sus propias incoherencias o a la ausencia de consenso de su grupo.
4. Hacerse el ofendido ("vuestra falta de confianza me ofende...")
5. Sugerir que el interlocutor no es representativo.
6. Esconderse detrás del reglamento de la institución ("yo no estoy de acuerdo, pero las normas son las normas...").
7. Recurrir al argumento de autoridad ("nosotros sabemos lo que tenemos que hacer").
8. Referirse al sacrosanto profesionalismo.

Como para no revisar el tema...




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