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A lo largo y a lo denso

La vida se puede medir a lo largo y a lo denso. A lo largo, cuantos más años, más vida.

A lo denso es distinto. Se constata por lo profunda que es la huella que dejan algunas cosas que nos pasan.  O por lo que dura: a veces la huella no se borra con el paso del tiempo, y eso quiere decir que la densidad de lo vivido es grande de verdad.

Así, combinando largura y densidad, puede resultar que uno viva más vida en dos días que en dos años.

Algo así me ha ocurrido estos días en Madrid, gracias a la experiencia de aprendizaje compartida con 37 maestros y personas de administración y servicios de los Colegios de las Escolapias de Mérida, Cabra, Córdoba, Madrid, Cercedilla y Alcalá.

Personas buenas que serán, si no lo son ya, #maestrosestupendos.

Y que me han enseñado que la ilusión, las ganas de aprender, la vocación de maestro y el sentido del humor nos hacen invencibles en el Colegio.

Gracias!!!


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