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¿Qué significa esto?

Centenares de escuelas fijan entre sus objetivos el siguiente: fomentar el sentido crítico de los alumnos.

La cosa es cómo.

El lunes, los profesores y profesoras catalanes que no viven obsesionados con acabar el programa se dieron de bruces con la pregunta: ¿tomo yo la iniciativa o espero que pregunten? ¿Y qué digo? ¿Hablo o escucho? ¿Hago preguntas o doy respuestas?

(Algunos profes, digo, que otro, imprudente y con la sensibilidad en el culo, le espetó directamente a un adolescente hijo de Guardia Civil si estaba contento con lo que había hecho su padre el día anterior, sin saber si su padre había estado movilizado o de barbacoa).

Nuestros alumnos tendrán la realidad delante a cada momento. En videos y en fotos que se pasan con el dedo. Y la escuela tendrá que ayudar a interpretar.

Es difícil interpretar. Es muy complicado responder a la pregunta "esto, ¿qué significa?"

Algunos interpretan encajando lo que ven en su ideología, la que llevan puesta, en su esquema mental, en el marco a través del que ve la realidad. Lee su periódico, ve su tele, oye su radio, y la cosa le va quedando redonda.

Otros interpretan haciéndose preguntas, y cuestionando sus creencias. Leen a otros, escuchan mucho a otros, y les cuesta emitir juicios.

La escuela necesita de los segundos. Pero no abundan.


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(Lee a Catherine L´Ecuyer, "Educar en el asombro")