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¿Explicar o emocionar?

Entre estimular el intelecto o estimular el corazón de los alumnos, ¿con qué quedarse, si es que no se pueden estimular los dos?

Vaya pregunta.

Foster Wallace, dice Uribe en "Bilbao - New York - Bilbao", se hizo famoso cuando escribió "La broma infinita". Para él, lo esencial es la emoción. La escritura, la palabra hablada, tiene que estar viva. Dice que es algo muy sencillo, que desde los griegos, la buena literatura, un buen discurso, te hace sentir un nudo en el estómago. Y que lo demás no sirve para nada.


Comentarios

  1. Estaba explicando lo de emocionar....y se ha ido la entrada a tomar vientos.

    Como os podéis imaginar el comentario no era corto así que no lo pienso repetir, al menos hoy.

    Ese turre que os perdéis y hasta daréis gracias al cortocircuito inesperado.

    ¡puñetas!

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(Lee a Catherine L´Ecuyer, "Educar en el asombro")