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Buena gente

Ya sabéis que Hipócrates definía a los médicos así: hombres buenos (en la Atenas del siglo V antes de Cristo las mujeres no ejercían la medicina) peritos en el arte de curar. Expertos, sí, pero primero, buenas personas.

Yo me apropié de la definición y la aplico a los maestros, y digo que tienen que saber de educación, claro, y estar al día de las cosas, también. Pero primero de todo, ser buena gente.

Lo mismo dicen otras personas al hablar de profesionales de otros ámbitos. A Juanma Lillo, que entrena al Millonarios de Bogotá, le preguntaban si había rechazado el fichaje de un delantero por haber sido este condenado tres años atrás por cuatro delitos de agresión sexual a mujeres. Y he leído que dijo que para ponerse la camiseta de su equipo, además de saber jugar al fútbol, hay que ser bueno, "en todos los sentidos que tiene el adjetivo".

Y si la bondad es consustancial al ser humano, si todo el mundo es bueno... ¿por qué tantos insistimos tanto?

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