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Cuestionar lo cuestionable

No hay demasiado debate sobre este problema de lo insuficiente. En cambio, usamos mucho la palabra, y su contraria: no tenemos tiempo suficiente, no estudian lo suficiente, no tenemos suficiente autonomía, los recursos que tenemos sin insuficientes... 

¿Suficiente? ¿Insuficiente?

Según para qué.

Hacer una lista de las cosas que hacemos y que nos parecen incuestionables y empezar a cuestionarlas podría cambiar nuestra percepción de los que es suficiente.

Empiezo yo:

1. Hacer exámenes escritos.
2. Hacer tantos exámenes y pruebas escritas, a tantos alumnos.
3. Poner deberes (y corregirlos luego en clase, claro).
4. "Dar" la clase. Solo da el que tiene, y los profesores ya no tenemos (todo).
5. Llamar "materia" a los contenidos.
6. Correr para "terminar materia".
7. Hacer clases "teóricas" (¿que es eso?) 
8. Tratar a todos los alumnos "por igual" (ellos nunca han sido iguales, y ahora, cada vez son menos).
9. "Ir" a los ordenadores (deberían estar con nosotros)                        
y 10. Tener reuniones porque toca.

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Mimarnos

Llevo años pidiendo a los profesores que no confundan el Claustro con la cuadrilla de amigos. Y también, que es necesario tener un amigo, o una amiga, entre los compañeros de trabajo.

Nos sobran malas leches y nos faltan conversaciones, a los profesionales, en las escuelas. ¿Para qué tenemos máquinas de café, en las salas de profes, si no es para hablar, de lo nuestro?


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Cosas pendientes de aprender para ser maestro: el silencio

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El primer día

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