Mira que se dicen cosas feas de la escuela: que si no hay nivel, que si los profesores no tienen más que vacaciones, que se están quedando viejas y reviejas, por muchas pizarras digitales que tengan... Pues bien, todo eso tan malo que se dice de la escuela nunca podrá ocultar los millones de "niños que ha salvado de las taras, los prejuicios, la altivez, la ignorancia, la estupidez, la codicia, la inmovilidad o el fatalismo de las familias" (Daniel Pennac, Mal de escuela, Literatura Mondadori, pag. 25)
¿Os imagináis un Colegio desde el que, con el paisaje de fondo de las torres de la Catedral, enseñen a los niños a vivir y a convivir y a disfrutar aprendiendo, con vocación y profesionalidad de las de enmarcar? Pues eso es el Colegio La Visitación de Nuestra Señora. El Colegio "Saldaña" de toda la vida. En Burgos, claro. El pasado miércoles iba yo hasta allá con la idea de aprovechar la visita para comer unas morcillitas en la capital gastronómica española 2013, y me encontré con cuarenta y tantos profesores empeñados, desde el primer día de clase del año nuevo, en ser mejores profesionales cada día, haciendo de cada alumno el centro de sus preocupaciones. Y con un Equipo Directivo que para sí quisiera el BBVA. Volví a mi casa con las pilas cargadas de ilusión, y con ganas de volver. Por las morcillas, también. Pero sobre todo, por ellos.
Recuerdo haber leído el libro de Pennac que nos recomendaste en el curso de Madrid casi cuando apareció en el mercado. El libro dejó un mensaje importante para mí. Pennac era un "cancre" en la escuela, un cáncer como le llaman los franceses a los alumnos que suspenden todo, hasta que encontró "ese" profesor que se fijó y confió en él, y su vida cambió. Hoy Pennac es profesor él mismo y un escritor de éxito.
ResponderEliminarTodos querríamos convertirnos en "ese" profesor del libro de Pennac. Un mal profesor es una cosa desastrosa, es catastrófico incluso para el propio docente interesado.Ahora bien un profesor que llegue alguna vez a tocar el corazón de un alumno justifica creo el por qué y para qué (como tú decías en el curso)de la travesía en este barco.
Saludos desde Vigo.
Y cuando tocas el corazón del un alumno, eh?. Entonces todo cobra sentido, aunque sea por un rato. Y de ello hay que vivir un buen tiempo luego. Por eso creo que esas experiencias hay que escribirlas, y cuando llegue el momento de la madurez, componer con ellas la sinfonía del buen profesor que hemos sido.
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