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Maestros con maestría

Maestros llaman también a los toreros. Y a los buenos músicos, a los directores de orquesta. Yo le gritaba maestro! a Txetxu Rojo, el 11 del Athletic, cuando inventaba pases imposibles con su pierna izquierda. Y hay también maestros de la danza, y de la pintura.

Maestro es el que tiene maestría, diría Forrest Gump.

Tener maestría es saber más de lo que se sabe, o hacer más de lo que se hace, normalmente, en un campo de trabajo cualquiera. Los maestros abordan problemas que aumentan su maestría, mientras que los que no lo son, dice Day ("Pasión por enseñar", Narcea, Madrid 2006, pag 102) tienden a abordar problemas para cuya solución no tienen que asimilar ya nada nuevo.

Entonces, ¿por qué hay maestros y profesores empeñados en reducir su campo, en tener cuanto antes todas las respuestas, en no tener que preparar nunca una materia nueva, en no tener que asimilar más cosas... si el cambio es lo que hay?

¿Somos maestros o no somos maestros?

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