Ir al contenido principal

¿Por qué es necesario evaluar y evaluarnos? ¿Cómo evaluarnos para provoca aprendizaje y mejora?


Lourdes y Olga me pidieron que me pusiera a escribir algunas de esas cosas que voy diciendo por ahí, que si los profes evaluamos todo menos a nosotros mismos, que si no hay otra forma de mejorar que darnos cuenta de que lo que hacemos es mejorable, que si parecemos políticos, siempre con problemas de agenda para hacer otra cosa que no sea lo de siempre, que si tenemos más miedo que vergüenza a que nos evalúen (a ver quien se creen esos)...

Y como yo no sé decir que no, y menos a ellas, me puse a la tarea. Lo cierto es éste acabó no siendo el mejor momento de mi vida para escribir, desde la primavera hasta aquí, en medio de un túnel, que a ratos no se veía un pito, pero lo que hay que hacer, hay que hacer, y ya está.

Este es el resultado. Dos cuadernos presentados con primor que constituyen el segundo Libro de los Porqués y el segundo Cuaderno de los Cómos, de la nueva colección que ha puesto en marcha Arcix Formación.

Lo podéis adquirir por 25 eurillos de nada en http://arcix.net/tienda/index/porquesycomos/.

Ya os podéis dar prisa, porque se venden como churros. Y el día de Sant Jordi, o cuando queráis, os lo dedico. Si queréis, por solo el doble, os lleváis los dos números ya publicados: el del cambio - de Lourdes Bazarra y Olga Casanova - y el de la evaluación. Y no, no lo venden en la FNAC.

Comentarios

  1. Pues no sabía yo, Pedro, que tuvieras publicadas esas reflexiones tuyas con "Por qués" y "Cómos" de esto de la educación. Y además con las chicas de Arcix, que me han parecido geniales en sus cursos o talleres a los que he asistido.
    Pues nada. Adelante y a seguir luchando. Si me hago con alguno de los cuadernos, ya te pediré tu rúbrica. Ciao. Miguel Ángel.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Mimarnos

Llevo años pidiendo a los profesores que no confundan el Claustro con la cuadrilla de amigos. Y también, que es necesario tener un amigo, o una amiga, entre los compañeros de trabajo.

Nos sobran malas leches y nos faltan conversaciones, a los profesionales, en las escuelas. ¿Para qué tenemos máquinas de café, en las salas de profes, si no es para hablar, de lo nuestro?


Nos falta la costumbre de cuidarnos. Los unos a los otros. Que "aprender a mimarse entre humanos debería ser una asignatura obligatoria, especialmente entre los que se dedican a actividades de alto riesgo emocional, como la política". Es lo que dice Joan Coscubiela recordando a su grupo parlamentario, en la página 201 de "Empantanados", publicado en Peninsula (Barcelona 2018).

Y como la escuela, digo yo.



Cosas pendientes de aprender para ser maestro: el silencio

Pasó a la historia el tiempo en el que el maestro se ganaba la autoridad con lo que sabía. De matemáticas o de lo que fuera.

Y ha llegado  el tiempo en el que maestro se gana la autoridad con lo que escucha. A las personas y a lo que hacen las personas.

El problema es que vamos tarde, porque la escuela, y la labor educativa en general, ha subestimado el valor de la escucha. O la ha juzgado irrelevante (algunos profesores se quejaban de que la escuela que yo dirigía "escuchaba demasiado" a los alumnos, o a los padres y madres).

Ahora toca aprender el silencio,  -el de Thomas Hood, aquel en el que ningún sonido puede ser, el mismo que interpretó Nyman en "El Piano"-. Toca aprender el "no saber" y el respeto al espacio del otro, sea niño, madre o compañero.

Yo aprendí a escuchar de mi padre, quien comprendía la autoridad de los espacios de silencio creados cuando escuchamos con todo el corazón puesto en prestar atención. Mi padre tenía una postura para escuch…

Hijos del fútbol

Creo que, en lo que se refiere a la última etapa de su corta vida, mi hijo ha aprendido más jugando al fútbol que estudiando. En el equipo que en el instituto. Que su inteligencia espacial tiene más que ver con tirar un pase al hueco por el que iba a aparecer el extremo que con la Educación Plástica y Visual. Que su inteligencia interpersonal tiene más que ver con ser capitán del equipo y tener que tirar de él en el campo que con ser delegado de clase, y por tanto, el que hace algunos recados, porque para eso están los delegados en la ESO. Que su inteligencia intrapersonal ha madurado más yendo de la titularidad al banquillo que con la capacidad para reflexionar que le inculcaron en clase. Que del trabajo en equipo sabe más por tener que defender todos, y todos bien, muriendo en el campo, un empate en inferioridad los últimos diez minutos, que por presentar un trabajo del tema 10 en el que nos repartimos las páginas, cuatro cada uno.

No sé si es un éxito del fútbol o un fracaso de la …