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Cambiar. O morir (de risa)

A mi amiga Garbiñe, coordinadora de la ESO, le llevan los demonios cuando ve que las personas de su equipo de profesores no abren cada mañana la plataforma digital en la que ella cuelga los avisos, las noticias, y todo aquello que hace fácil el trabajo de los demás.

A ella le digo que los profesores y las profesoras somos como las águilas. Para vivir 70 años tienen que tomar una decisión drástica a los 40: vuelan muy alto, se separan del mundo 150 días, rompen su pico, inútil ya, contra las rocas, para que crezca en su lugar uno nuevo, cambian sus uñas, mudan sus plumas... sólo entonces está en condiciones de afrontar el resto de su vida.

Y que se ría un poco viendo el video, que no es a ella a la primera que le pasa.


Comentarios

  1. Muy bueno!! Y eso que no le han grabado cuando el tomito en cuestión le ha pedido la contraseña -Claro, la ayuda llegará "por entregas", para no asustarle en demasía_
    Y cuando ya se sepa la contraseña -porque se la ha puesto él, y habrá recurrido a su cumple, o a la fecha de los votos-, le pedirá esa otra -larga y rara, formada por números y letras -que se la dará el editor del libro, y que no hay hijo de madre que retenga- para entrar en el "santa santorum" (léase el lugar en el que el padre prior, abad, o quienquiera que sea escribe sus juicios de valor sobre quienes forman la comunidad; deciediendo si tienen o no vocación para formar parte de la orden)

    ¡Ahí le quiero ver al del solideo!!

    Por no hablra, del día que al hermano lego le de por limpiar, y la nueva tecnología acabe en la basura.

    Bueno; lo dicho: que me ha parecido genial!!

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(Lee a Catherine L´Ecuyer, "Educar en el asombro")