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En verano, bicicletas.

Son las horas previas a la semifinal del Mundial, y me afano en la lectura de un artículo en El País acerca de la asignatura Educación para la ciudadanía.

Interesante por varias razones. Primero, porque dejaba caer la pregunta acerca de si educar en valores es cosa de la familia, de la escuela, o de los dos. Los padres que objetaban que sus hijos cursaran EpC, a instancias de la Iglesia o del PP, eran los que decían que la educación en valores es cosa de casa. Aunque, paradójicamente, eligen la enseñanza en centros de la Iglesia porque estos educan en valores. Vaya lío.

Segundo, porque planteaba el apasionante problema de las asignaturas maría, del que prometo disertar en días próximos.

Lo terrible venía al final, al pie de la página, fuera del artículo: las páginas de Educación dejarán de publicarse durante las vacaciones veraniegas. Se reanudarán en septiembre.

Así que supongo que todo lo que vaya saliendo sobre Educación en estos dos meses, que por supuesto no tendrá el más mínimo interés para nadie, porque en vacaciones no se educa, se publicará en septiembre, aunque haya perdido actualidad. O lo mandarán a Sociedad, o a España.

¿Y cómo explico yo a nadie que soy profesor, que hoy es San Fermín y que estoy trabajando, sin que me digan anda ya, eso será porque quieres tú, cosa que, en el fondo, es verdad?

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(Lee a Catherine L´Ecuyer, "Educar en el asombro")